

Informe IPC enero 2026
En enero, el Ćndice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación del 2,9% mensual, marcando una nueva aceleración inflacionaria. El resultado estuvo explicado principalmente por el aumento del 5,7% en los precios estacionales, seguido por el IPC nĆŗcleo (2,6%) y los precios regulados (2,4%).
MĆ”s allĆ” del dato puntual, la publicación del IPC se da en un contexto de mayor ruido institucional, tras la salida de Marco Lavagna del Instituto Nacional de EstadĆstica y Censos y la decisión del Gobierno Nacional de no implementar la nueva metodologĆa de medición del Ćndice, pese a haber sido anunciada y detallada tĆ©cnicamente desde hace meses. Este punto no es menor, dado que el IPC cumple un rol central como referencia para la polĆtica económica, la indexación de ingresos y la evaluación del proceso de desinflación.
GrĆ”fico. Variación mensual de Ćndice de Precios al Consumidor (IPC)

Fuente: Fundación Encuentro en base a Instituto Nacional de EstadĆsticas y Censos (INDEC).
El IPC no es un dato neutro: impacto fiscal y distributivo
La continuidad de la metodologĆa vigente tiene implicancias económicas concretas. De acuerdo con estimaciones difundidas por el Banco Provincia, una inflación medida mĆ”s baja implica un ahorro fiscal relevante para el Estado Nacional, derivado de una menor actualización de jubilaciones, prestaciones sociales y tĆtulos pĆŗblicos ajustados por CER. Este efecto podrĆa alcanzar cerca de $5 billones, equivalentes a casi 0,5% del PBI.
En paralelo, los ingresos pĆŗblicos tienden a ajustarse de manera mĆ”s automĆ”tica con la evolución real de los precios, lo que implica que los gastos subirĆan menos que los ingresos por razones estadĆsticas, otorgando una holgura artificial a las cuentas fiscales.
Desde el punto de vista distributivo, esto supone:
⢠menores actualizaciones reales de jubilaciones y prestaciones,
⢠y una sobreestimación de la mejora de los salarios reales, si la inflación efectiva
resulta mayor a la reflejada por el Ćndice oficial.
La postergación de la nueva metodologĆa: dos explicaciones económicas
En el debate pĆŗblico comenzaron a circular al menos dos hipótesis económicas para explicar la decisión de no aplicar la nueva metodologĆa del IPC.
Hacia atrĆ”s, su implementación implicarĆa reconocer una caĆda mayor del poder adquisitivo, estimada en torno a 7 puntos adicionales, lo que podrĆa reactivar reclamos salariales por recomposición y aumentar la presión sobre las paritarias.
Hacia adelante, en un aƱo atravesado por ajustes tarifarios, la nueva metodologĆa āque otorga mayor ponderación a los serviciosā derivarĆa en una inflación medida mĆ”s elevada, del orden de 1 a 2 puntos adicionales hacia fines de 2026 respecto de la medición actual.
Cabe seƱalar que este cambio metodológico no era sorpresivo, sino un proceso anunciado y trabajado tĆ©cnicamente con antelación, incluso mencionado en informes recientes del BCRA. En ese sentido, la decisión de no implementarlo parece responder mĆ”s a consideraciones de polĆtica económica que a limitaciones tĆ©cnicas, con versiones que seƱalan un rol determinante del Ć”rea económica encabezada por Luis Caputo.