

Reservas récord, cimientos frágiles - Mayo 2026
12 de junio de 2026

Mayo consolidó el proceso de estabilización macroeconómica iniciado a comienzos de año, aunque con matices que merecen atención. El Banco Central sostuvo un ritmo elevado de compra de divisas y las reservas brutas alcanzaron máximos no vistos en años, mientras el Gobierno avanzó en el armado de un colchón financiero para hacer frente a los abultados vencimientos de deuda previstos para el segundo semestre. Al mismo tiempo, los datos de actividad real evidencian una recuperación heterogénea y frágil, con sectores que aún no logran consolidar una tendencia de crecimiento.
Durante mayo, el Banco Central mantuvo un ritmo de compra de divisas similar al de abril, muy superior al de meses anteriores, llevando el acumulado del año a casi USD 10.400 millones. Las reservas brutas treparon hasta USD 48.193 millones al cierre del mes, nivel destacado en el contexto del programa económico vigente. Sin embargo, es importante distinguir las fuentes de esa oferta de divisas. Una parte proviene del sólido superávit comercial de abril, USD 2.711 millones, traccionado por una caída de las importaciones del 4% interanual y un salto del 33% en las exportaciones. Otra porción significativa corresponde a la colocación de obligaciones negociables del sector privado y deuda subsoberana, cuyos fondos se reciclan al mercado cambiario. Esto implica que una parte relevante del flujo de divisas responde a la lógica financiera antes que a la generación genuina de dólares comerciales.
Gráfico 1. Compras mensuales de divisas
En millones de USD.

Fuente: Fundación Encuentro en base al Banco Central de la República Argentina.
*Los datos de junio incluyen hasta el día 9 de dicho mes.
En el balance contable del ejercicio 2025, el Banco Central registró una ganancia de $34,3 billones. De ese resultado, $24,4 billones se pusieron a disposición del Tesoro y el resto se capitalizó en el patrimonio de la entidad. Una porción, $18,4 billones, se destinó a la recompra del 41% del stock de Letras Intransferibles, instrumentos emitidos en el pasado como contrapartida del uso de reservas y que distorsionaban el balance institucional. La operación reduce la deuda bruta del Tesoro en el equivalente al 4,3% del total, aunque no altera la deuda neta dado que se trata de un movimiento intrasector público. Adicionalmente, se canceló el 86% de la activación del swap con China, dejando activos solo USD 700 millones de los USD 5.000 millones que había utilizado la gestión anterior.
Gráfico 2. Reservas internacionales y compras acumuladas
En millones de USD.

Fuente: Fundación Encuentro en base al Banco Central de la República Argentina.
La principal preocupación del equipo económico durante el mes fue el armado del financiamiento necesario para hacer frente a los vencimientos de deuda en dólares de julio próximo, que ascienden a aproximadamente USD 4.300 millones entre capital e intereses. El Gobierno avanzó en múltiples frentes con ese objetivo.
En el mercado de deuda en pesos, en la última licitación del mes el Tesoro renovó el 114% de los vencimientos que caían a fi n de mayo, equivalentes a $11 billones, retirando pesos netos de la economía y elevando sus depósitos en el Banco Central a $12,9 billones. De cara al período preelectoral, aún vencen $123 billones antes de las elecciones de octubre de 2027, lo que mantiene vigente el desafío de la gestión del pasivo en moneda local.
En cuanto a la deuda en dólares, el FMI desembolsó USD 1.000 millones en el marco del programa EFF, fondos que también fueron empleados para cancelar Letras Intransferibles. Con estos recursos y otras colocaciones, el Tesoro cubrió USD 2.935 millones de los USD 4.300 millones requeridos para julio. Para completar la brecha, el Gobierno tiene disponibles alternativas como nuevas compras de divisas al BCRA, un crédito garantizado por organismos multilaterales por hasta USD 4.000 millones, y la extensión de los REPOs bancarios hasta 2028.
Hechos recientes
En la primera semana de junio se produjo una corrección del tipo de cambio oficial del orden del 2,3%, en un contexto de fortalecimiento del dólar a nivel global. El equipo económico convalidó el ajuste pero intervino para contener el movimiento, moderando sus compras de divisas y ofreciendo cobertura cambiaria al mercado.
Este episodio puso en evidencia una tensión latente: mientras las reservas brutas acumulan un crecimiento notable en el año, una parte importante de ese stock corresponde a compromisos de corto plazo que el Banco Central deberá afrontar en los próximos meses. La corrección de los primeros días de junio es un recordatorio de que la estabilidad alcanzada no está exenta de vulnerabilidades y que la confianza de los mercados requiere ser renovada de manera constante.
Conclusión
Mayo dejó un balance positivo en el plano financiero y cambiario: reservas en alza, un programa de deuda que avanzó según lo previsto y el riesgo país perforando el umbral de los 500 puntos básicos, señal de que los mercados validan el sendero trazado. El acuerdo con el FMI sigue operando como ancla de credibilidad.
Sin embargo, el mes también expuso las fragilidades del proceso. La acumulación de reservas netas efectivas se mantiene en terreno negativo cuando se depuran los pasivos de corto plazo, y la corrección cambiaria de los primeros días de junio anticipa que el segundo semestre, con sus abultados vencimientos de deuda y el calendario electoral de fondo, exigirá del equipo económico la misma precisión de ejecución que caracterizó a los meses previos.